Te decimos qué te hace falta antes de empezar
Dar de alta el gas natural
El alta de gas se parece a la de la luz en el papeleo y se diferencia en una cosa importante: aquí sí viene un técnico a casa. Ese paso, la puesta en servicio, es el que marca los plazos y el que más gente pasa por alto al organizarse la mudanza.
Calcula tu ahorro
Tres preguntas y un teléfono. Nada más.
No pedimos DNI, IBAN ni datos bancarios en este paso.
Comprueba primero que la vivienda tiene acometida
Sin tubería de gas natural hasta el edificio no hay alta que valga. Parece obvio y aun así es la primera consulta que resolvemos muchas veces: hay zonas enteras sin red de gas natural canalizado, y ahí las alternativas son el propano a granel o las bombonas, que se contratan de otra manera.
Si el edificio tiene gas pero tu vivienda no está conectada, la instalación interior es una obra que hay que valorar aparte. Si ya hubo suministro antes, aunque fuera hace años, el camino es mucho más corto.
Los tres pasos del alta
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Contrato con la comercializadora
Se firma el contrato de suministro y se elige tarifa. Aquí hay que acertar con el tramo de consumo, porque determina el peaje y el término fijo que pagarás cada mes. Lo explicamos en tarifas de gas.
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Certificado de instalación receptora
Si la instalación es nueva o lleva tiempo fuera de servicio, un instalador autorizado tiene que revisarla y emitir el certificado. Sin ese documento la distribuidora no programa nada.
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Puesta en servicio
Un técnico acude a la vivienda, hace la prueba de estanqueidad, comprueba los aparatos conectados y la ventilación, y abre la llave. Hay que estar en casa. Si el técnico detecta una anomalía, no se da servicio hasta que se corrige.
Documentación
- DNI o NIE del titular.
- CUPS de gas. Es distinto del CUPS de la luz. Está en cualquier factura anterior de gas de esa vivienda.
- Dirección completa con piso y puerta.
- Cuenta bancaria para domiciliar.
- Certificado de instalación receptora, cuando el caso lo requiere.
- Un teléfono al que se pueda llamar para concertar la puesta en servicio. Sin esto el expediente se queda parado.
Qué cuesta
Los derechos de alta que cobra la distribuidora están regulados. A eso se suma, si hace falta, el certificado del instalador, cuyo precio es libre y conviene pedir por adelantado. La contratación con la comercializadora no tiene coste.
Un apunte que ahorra dinero: si la vivienda tiene suministro activo y solo cambias tú de nombre, no necesitas un alta. Necesitas un cambio de titular, que es gratuito y evita pagar los derechos otra vez.
La revisión obligatoria cada cinco años
No forma parte del alta, pero conviene saberlo desde el principio porque genera muchas llamadas confusas. La instalación individual de gas tiene una inspección periódica obligatoria cada cinco años, que realiza la distribuidora o una empresa autorizada por ella. Es un servicio con un precio regulado.
Eso es distinto del mantenimiento de la caldera, que responde a las instrucciones del fabricante y es voluntario salvo que lo exija tu comunidad o tu seguro. Y es distinto también de las visitas comerciales de empresas que se presentan como «el servicio oficial de revisión del gas». Si alguien llama a tu puerta sin cita previa, pide identificación y contrasta con tu distribuidora antes de firmar nada.
Dudas frecuentes
Sobre el alta de gas
¿Qué necesito para dar de alta el gas natural?
Que la vivienda tenga acometida de gas natural, el DNI o NIE del titular, el CUPS del punto de suministro, la dirección completa y una cuenta bancaria. Si la instalación es nueva o lleva tiempo inactiva, hará falta además el certificado de instalación receptora emitido por un instalador autorizado.
¿Tiene que venir un técnico a casa?
Sí, y esta es la diferencia principal con la luz. El gas requiere una puesta en servicio presencial: un técnico comprueba la estanqueidad de la instalación, revisa los aparatos conectados y abre la llave. Hay que estar en casa el día de la cita, y sin ese paso no hay suministro.
¿Cuánto tarda el alta de gas?
Depende de la agenda de la distribuidora para la puesta en servicio, que es el paso que marca el ritmo. Cuando la instalación ya existe y la documentación está completa suele resolverse en cuestión de días. Si hay que hacer acometida nueva, el plazo se cuenta en semanas.
¿Cada cuánto hay que revisar la instalación de gas?
La inspección periódica de la instalación individual de gas es obligatoria cada cinco años y la realiza la distribuidora o una empresa autorizada por ella. Es un trámite distinto del alta y de la revisión de la caldera, que responde a las instrucciones del fabricante.
¿Puedo dar de alta la luz y el gas a la vez?
Sí, y es lo habitual en una mudanza. Son dos expedientes distintos con dos distribuidoras distintas, así que no se activan necesariamente el mismo día. La luz suele estar antes porque no requiere visita presencial.
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