Potencia contratada: cuántos kW necesitas de verdad
De todo lo que puedes tocar en tu factura de la luz, este es el ajuste con mejor relación entre esfuerzo y resultado. Un trámite, una vez, y el ahorro se repite cada mes durante años.
Qué estás pagando exactamente
La potencia contratada es el tope de electricidad que puedes usar a la vez. No tiene nada que ver con cuánto consumes al mes: es el máximo simultáneo. Si enciendes a la vez el horno, la vitrocerámica, el microondas y la lavadora y la suma supera tu potencia, salta el limitador y te quedas a oscuras hasta que apagas algo.
Ese tope se paga por cada kilovatio y por cada día del periodo facturado. Te vayas de vacaciones un mes entero o pases el verano fuera, ese importe aparece igual en la factura. Es la parte del recibo que no depende de tu comportamiento, y por eso es la que más se paga de más sin darse cuenta.
Cómo calcular la potencia que necesitas
La cuenta es sencilla: piensa en el peor momento del día, ese en el que hay más cosas encendidas a la vez, y suma la potencia de esos aparatos. Después añade un margen, porque siempre hay algo que se olvida.
| Aparato | Potencia orientativa |
|---|---|
| Horno eléctrico | 2.000 – 2.500 W |
| Vitrocerámica o inducción (una zona) | 1.500 – 2.200 W |
| Lavadora | 1.500 – 2.200 W |
| Lavavajillas | 1.500 – 2.200 W |
| Secadora | 1.500 – 2.500 W |
| Termo eléctrico | 1.200 – 2.000 W |
| Aire acondicionado (split) | 900 – 1.500 W |
| Microondas | 800 – 1.500 W |
| Frigorífico | 150 – 350 W |
| Iluminación LED de toda la casa | 100 – 250 W |
| Cargador de coche eléctrico doméstico | 3.700 – 7.400 W |
Un ejemplo real de los que vemos a menudo. Piso de 80 m², cocina de inducción, sin coche eléctrico. En el peor momento coinciden la inducción con dos zonas encendidas, el lavavajillas, el frigorífico y la luz: unos 4.500 W. Con 4,6 kW contratados iría justo; con 5,75 kW hay más de un kilovatio de margen que se paga y no se usa.
Dos potencias en el peaje 2.0 TD
Desde la reforma de 2021 puedes contratar dos potencias distintas: una para el periodo punta y llano, que va de 8:00 a 24:00 de lunes a viernes, y otra para el valle, que cubre las noches laborables y los fines de semana completos.
Para la mayoría de las viviendas esto es irrelevante y lo lógico es dejar las dos iguales. Cobra sentido cuando cargas un coche eléctrico de madrugada o cuando tienes acumuladores nocturnos: ahí puedes contratar más potencia en valle, que es más barata, y menos en punta.
Cómo se hace el cambio
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Localiza tu potencia actual
Está en la factura, en la línea de potencia contratada, expresada en kW. Si aparecen dos valores es porque tienes el peaje 2.0 TD con potencias diferenciadas.
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Comprueba el boletín de la vivienda
El certificado de instalación eléctrica fija la potencia máxima que admite tu casa. Para bajar no suele haber problema. Para subir por encima de ese límite hace falta un boletín actualizado firmado por un instalador autorizado.
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Pide el cambio a tu comercializadora
Ella traslada la solicitud a la distribuidora, que es la que actúa físicamente sobre el equipo de medida. Tú no tienes que hablar con la distribuidora ni estar en casa: los contadores actuales se programan en remoto.
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Revisa la primera factura
Confirma que el valor nuevo aparece bien y que los derechos cobrados se corresponden con los importes regulados. Es donde aparecen la mayoría de las incidencias.
Qué cuesta
Los derechos que cobra la distribuidora están fijados por normativa, así que son los mismos con independencia de la compañía. Bajar potencia solo conlleva los derechos de enganche, un importe pequeño. Subir es más caro porque se suman derechos de acceso y de extensión por cada kilovatio nuevo, y ahí sí puede ser una cantidad a tener en cuenta antes de decidir.
Como estos importes se actualizan por normativa, no publicamos aquí una cifra que pueda quedarse vieja. Cuando revisamos un caso te decimos el importe vigente antes de tramitar nada.
Cuándo no conviene bajar
- Si tienes calefacción eléctrica o bomba de calor como sistema principal.
- Si vas a instalar un punto de recarga para coche eléctrico en los próximos meses.
- Si el limitador ya te ha saltado alguna vez este año con la potencia actual.
- Si estás a punto de reformar la cocina o cambiar a inducción.
Dudas frecuentes
Sobre la potencia contratada
¿Qué es la potencia contratada?
Es el máximo de electricidad que puedes consumir a la vez en tu vivienda, medido en kilovatios. Se paga por cada kW contratado y por cada día del periodo de facturación, independientemente de que consumas o no. Si superas ese límite, el interruptor de control salta y se corta el suministro hasta que reduces la demanda.
¿Cuánto se ahorra bajando un kW de potencia?
El ahorro depende de los peajes vigentes y de lo que cobre tu comercializadora por término de potencia, pero se trata de un importe fijo que se repite todos los meses del año. Es un ahorro pequeño en cada factura y notable en el acumulado anual, y no exige cambiar de hábitos ni de compañía.
¿Cuántas veces puedo cambiar la potencia contratada?
Con carácter general, una vez cada doce meses. Si necesitas un segundo cambio dentro de ese plazo, la distribuidora puede denegarlo o condicionarlo. Por eso conviene calcular bien antes de pedirlo y no ir bajando a tientas.
¿Cuánto cuesta bajar la potencia?
Bajar potencia conlleva los derechos de enganche que cobra la distribuidora, un importe regulado y reducido. Subir potencia es más caro, porque además se pagan derechos de acceso y de extensión por cada kilovatio nuevo. Son cantidades fijadas por normativa, iguales para todas las distribuidoras.
¿Tiene que venir un técnico a mi casa?
Con los contadores telegestionados que hay hoy en la mayoría de las viviendas, no. El cambio se programa en remoto desde la distribuidora. Solo se necesita una visita si el equipo de medida es antiguo o si hay que actuar sobre el cuadro.
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