Comparativa con tu consumo real

Comparador de luz y gas

Un comparador automático te da un número aproximado. Nosotros cogemos tu factura, sacamos tu consumo mes a mes y calculamos qué pagarías al año con cada alternativa. La diferencia entre una cosa y otra suele estar en los tres dígitos.

  • Comparamos ofertas de varias comercializadoras, no de una sola.
  • Miramos la factura completa: potencia, energía, impuestos y descuentos que caducan.
  • Comparar no obliga a nada. Si no compensa, te lo decimos.

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Qué se compara de verdad cuando comparas una tarifa

El error más común es fijarse solo en el precio del kilovatio hora. Es la cifra que sale en la publicidad porque es la que suena bien, pero en una factura de vivienda media apenas explica la mitad del importe. El resto se reparte entre el término de potencia, los impuestos, el alquiler del contador y, si la hay, la parte del descuento promocional que ya ha caducado.

Una comparativa que sirva para algo tiene que poner en la mesa estas cinco cosas:

  • Término de potencia. Se paga por cada kW contratado y por cada día del periodo, consumas o no. Es el coste que tienes aunque estés un mes fuera de casa.
  • Término de energía. El precio del kWh consumido. En la tarifa 2.0 TD cambia según el tramo horario, así que importa cuándo consumes, no solo cuánto.
  • Impuestos. El impuesto especial sobre la electricidad y el IVA se aplican sobre la suma anterior, así que amplifican cualquier diferencia.
  • Vigencia de los descuentos. Muchas ofertas rebajan el precio durante doce meses. Compararlas por su precio del primer año y no del segundo es cómo se acaba pagando más.
  • Servicios añadidos. Mantenimientos, seguros de avería y planes de protección que se cuelan en el contrato y suman una cuota mensual fija.
Cómo lo hacemos nosotros Cogemos tu consumo de los últimos meses tal como aparece en la factura y lo aplicamos a cada tarifa candidata. El resultado es un coste anual estimado por tarifa, no un porcentaje de ahorro genérico. Es la única forma de comparar peras con peras.

Tipos de tarifa de luz y a quién le encaja cada una

En España conviven tres formas de comprar electricidad para una vivienda. No hay una mejor que las otras: hay una que encaja con tu tolerancia al riesgo y con tus horarios.

Comparativa conceptual de los tres modelos de tarifa eléctrica en España.
TipoCómo se fija el precioLe suele encajar aEl riesgo
PVPC (regulada) Precio horario ligado al mercado mayorista, con la metodología que fija el Gobierno. Quien puede mover consumo a las horas baratas y aguanta ver la factura variar. Meses puntuales caros si el mercado se dispara.
Precio fijo (mercado libre) Un precio cerrado por kWh y por kW durante la vigencia del contrato. Quien prioriza saber lo que va a pagar por encima de exprimir el precio. Pagar de más si el mercado baja, y renovaciones automáticas peores.
Indexada (mercado libre) Coste del mercado mayorista más un margen fijo de la comercializadora. Consumos altos y perfiles que vigilan el mercado. Volatilidad. La factura puede cambiar mucho de un mes a otro.

Si quieres el detalle de cada modelo, lo desarrollamos en tarifa fija o indexada y en qué es el PVPC.

Los cuatro errores que vemos todas las semanas

  1. Comparar sin mirar la potencia

    Mucha gente tiene contratados 5,75 kW porque es lo que había cuando entró a vivir. Con una instalación normal, sin coche eléctrico ni vitrocerámica de inducción a tope, a menudo sobra kilovatio y medio. Eso son decenas de euros al año que se pagan sin usarlos.

  2. Quedarse con el precio del primer año

    La oferta de captación caduca. Si nadie renegocia, el contrato pasa a la tarifa estándar de la compañía en la renovación. Es el motivo número uno por el que alguien que se cambió para ahorrar acaba pagando más que antes a los dos años.

  3. Aceptar el pack de luz, gas y mantenimiento

    El descuento por agrupar suministros a veces es real. Otras veces se lo come una cuota de mantenimiento de la caldera que no necesitas y que no se puede quitar sin salir del pack.

  4. Cambiarse con permanencia vigente sin hacer la cuenta

    Si te queda medio año de permanencia y la penalización es alta, puede compensar esperar. Es una cuenta de dos minutos que casi nadie hace antes de firmar.

Comparar el gas es otra historia

En gas natural el factor que más manda es tu consumo anual, porque determina el peaje que te corresponde. Un hogar que solo usa gas para agua caliente está en un tramo distinto que uno con calefacción central, y una tarifa excelente para el segundo puede ser mala para el primero. Existe además la tarifa regulada TUR, con sus propios requisitos de acceso.

Lo desarrollamos en tarifas de gas. Si tienes los dos suministros, lo lógico es mirarlos a la vez pero decidir por separado.

Dudas frecuentes

Sobre comparar tarifas

¿Qué datos necesito para comparar tarifas de luz?

Con una factura reciente basta. De ella se saca el CUPS, la potencia contratada en kW, el peaje de acceso, el consumo en kWh de los últimos meses y los precios que estás pagando por término fijo y por término variable. Sin el consumo real, cualquier comparativa es una estimación.

¿La tarifa más barata en la publicidad es la más barata en la factura?

No siempre. El precio anunciado suele ser el del kWh, que es solo una parte del recibo. Hay que sumar el término de potencia, los impuestos, el alquiler del contador y los descuentos que caducan a los doce meses. Dos tarifas con el mismo precio de kWh pueden dar facturas anuales muy distintas.

¿Puedo comparar luz y gas a la vez?

Sí, y suele merecer la pena mirarlo junto porque muchas comercializadoras aplican descuentos por tener los dos suministros con ellas. Aun así conviene comprobar el número final: a veces el pack sale peor que contratar cada suministro por separado con compañías distintas.

¿Comparar tarifas me obliga a cambiar de compañía?

No. El estudio es informativo y no implica ningún contrato. Si te compensa cambiar, lo tramitamos nosotros. Si no, te quedas como estás y no pasa nada.

¿Cada cuánto debería revisar mi tarifa?

Una vez al año es razonable, y conviene hacerlo justo antes de que se cumpla el aniversario del contrato, que es cuando suelen vencer los descuentos de captación. También merece la pena revisar si ha cambiado algo en casa: una bomba de calor, un coche eléctrico o alguien que pasa a teletrabajar cambian tu curva de consumo.

Mándanos la factura y te decimos el número

Coste anual con lo que tienes ahora, coste anual con las alternativas. Sin rodeos.

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