¿Cuánto tarda cambiar de compañía de luz?

Entre quince y veintiún días naturales en la mayoría de los casos. Lo que casi nadie explica es qué ocurre durante esas tres semanas y por qué a veces se alargan.

La respuesta corta

Entre quince y veintiún días naturales desde que se firma el contrato con la nueva comercializadora. El cambio se hace efectivo coincidiendo con el siguiente ciclo de lectura del contador, que es lo que marca el ritmo real del proceso.

Durante ese tiempo no pasa absolutamente nada en tu casa. Sigues teniendo luz, no viene nadie y no hay que hacer nada. Es un trámite entre empresas.

Qué ocurre en esas tres semanas

  1. Día 1: firmas el contrato

    La comercializadora nueva registra tu solicitud con el CUPS y los datos del titular.

  2. Días 1 a 3: solicitud a la distribuidora

    La comercializadora envía la petición de cambio de suministrador a la distribuidora de tu zona, que es quien tiene la última palabra sobre el punto de suministro.

  3. Días 3 a 7: validación

    La distribuidora comprueba que los datos son correctos y que no hay ningún impedimento: deudas asociadas al punto, expedientes abiertos o solicitudes duplicadas.

  4. Día del cambio: lectura de cierre

    Se toma la lectura que cierra el contrato antiguo y abre el nuevo. Con los contadores telegestionados esto se hace en remoto.

  5. Después: la última factura de la anterior

    Llega en los días o semanas siguientes, con el consumo hasta la fecha del cambio.

Las cuatro causas de retraso

Cuando un cambio se atasca, casi siempre es por una de estas cuatro razones. Las hemos ordenado por frecuencia según lo que vemos.

  • CUPS mal transcrito. Un carácter cambiado y el expediente se rechaza. Es la causa número uno y la más fácil de evitar copiando el código de la factura en lugar de dictarlo por teléfono.
  • El titular no coincide. Si el contrato vigente está a nombre de otra persona, el cambio no puede ejecutarse sin resolver antes la titularidad.
  • Deuda pendiente. Un impago con la comercializadora anterior deja el punto marcado y bloquea el cambio hasta que se regularice.
  • Solicitudes cruzadas. La compañía saliente te llama con una contraoferta, la aceptas y se genera un segundo expediente que choca con el primero. El sistema no sabe cuál atender y los dos se quedan parados.
Sobre las llamadas de retención Es perfectamente legítimo escuchar la contraoferta de tu compañía actual, y a veces es buena. Lo que no conviene es aceptarla verbalmente mientras hay un cambio en curso. Si te interesa, cancela primero el cambio de forma expresa y después formaliza la nueva oferta por escrito.

La última factura de la compañía saliente

Llega después del cambio y suele generar dudas porque el periodo facturado es irregular. Incluye el consumo hasta la fecha efectiva del cambio y los conceptos fijos prorrateados por los días que corresponda.

Merece la pena comprobar tres cosas:

  • Que la lectura de cierre coincide con la lectura de apertura de la nueva compañía.
  • Que no se te factura ningún día dos veces.
  • Que la penalización por permanencia, si la hay, es la que figuraba en tu contrato y no otra cifra.

Qué hacer si tu cambio lleva más de un mes

Lo primero es preguntar a la comercializadora nueva en qué estado está el expediente y si ha recibido algún rechazo de la distribuidora. Ese rechazo suele venir con un motivo concreto y es la información que hace falta para desatascarlo.

Si no hay respuesta o el motivo no se sostiene, existe la vía de la reclamación formal ante la comercializadora y, si no se resuelve, ante el organismo de consumo de tu comunidad autónoma. En la práctica la mayoría de los casos se resuelven mucho antes, en cuanto alguien identifica el dato que estaba mal.

Si estás en esa situación y no sabes por dónde empezar, escríbenos con el CUPS y la fecha en que lo solicitaste. Te decimos qué preguntar y a quién.

Mándanos la factura y te decimos el número

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